ALTEA.- La Piscina Municipal instala un sistema de calefacción sostenible

La empresa concesionaria de la Piscina Municipal de Altea, la empresa alteana Bolo y Baldomero, ha puesto en funcionamiento estos días un nuevo sistema de calefacción para las calderas de la piscina, con pellets como combustible. La biomasa es un elemento combustible totalmente ecológico, que no aumenta las emisiones de CO2 a la atmósfera, que además supone un ahorro energético.

La inversión realizada para la puesta en marcha de este nuevo sistema de calefacción ha supuesto un desembolso de 58.000 euros, y lleva 15 días en funcionamiento en fase de pruebas. Para el Concejal de Deportes, Sebastián Gómez, “este era un sistema que ya queríamos implantar en esta legislatura, y que gracias a la empresa concesionaria se ha podido hacer ahora”. Gómez valoraba también las mejoras realizadas que han repercutido en cuanto al número de personas que utilizan la piscina, “el número de usuarios se ha incrementado considerablemente. Cuando adjudicamos a la empresa Bolo y Baldomero su explotación y mantenimiento no llegaba al centenar, y a hora mismo, ya supera las 400 personas que usan estas instalaciones municipales a diario”, destacó el edil de deportes.

Por su parte, el edil de Escena Urbana, Jaime Sellés, valoraba positivamente la puesta en marcha del nuevo sistema de calefacción de las calderas, que sustituye un combustible fósil, como es el gasoil, por uno sostenible como el pellet. Según Sellés se quiere trasladar este sistema a otras calefacciones de la localidad, “la intención del equipo de gobierno es intentar implantar este mismo sistema en las calderas de edificios como los colegios de la localidad, que siguen funcionando con gasoil. Además con el reciclaje de todos los restos de poda que hagamos, podemos generar parte del combustible que puedan necesitar estas calderas”, consiguiendo de esta forma una máxima eficiencia.

Finalmente, Francisco Bolo, gerente de la empresa concesionaria de la Piscina Municipal, valoraba el esfuerzo económico realizado. Según Bolo, “calculamos que en 3 años podremos recuperar la inversión en este sistema que hemos implantado. Según los técnicos el ahorro energético es de unos 30.000 euros anuales, y es el paso definitivo que teníamos que realizar para que el mantenimiento de la piscina sea sostenible, a nivel económico”, concluyó el gerente la Piscina Municipal.

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