LA VILA.- L’Almàssera de Tonda acoge una charla sobre alimentación complementaria en bebés

El tema de la alimentación en bebés de 6 a 24 meses es una de las cuestiones más planteadas por los padres en las consultas

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva en los primeros 6 meses de vida

El centro de salud de L’Almàssera de Tonda, en Villajoyosa, ha acogido una charla dirigida a padres, sobre alimentación complementaria en bebés de 6 a 24 meses.

La charla, organizada por enfermería pediátrica del centro de salud, ha tenido como objetivo informar y aconsejar, especialmente a los padres primerizos, sobre cómo introducir otros alimentos en la dieta del bebé una vez este abandona la lactancia.

Como explica Elena Costa, enfermera de pediatría y responsable de la charla, “este tema preocupa mucho a los padres y es una de las cuestiones más planteadas por estos cuando acuden a la consulta”.

“En los dos primeros años de vida del bebé es cuando mayores cambios se producen en su cuerpo y no es hasta esa edad cuando el niño ha madurado morfológica y funcionalmente”, explica Elena Costa.

La alimentación complementaria es aquella que se da al bebé a parte de la leche para complementar su nutrición, es decir, estos alimentos complementan la lactancia materna o artificial, aportando los nutrientes que están poco presentes en la leche, fundamentalmente hierro y proteínas.

“A partir de los seis meses, el lactante debe seguir tomando leche y añadir pequeñas cantidades de alimentos sólidos progresivamente con el objetivo de que a los dos años, el niño coma casi de todo”, indica la enfermera de Pediatría.

Desde Pediatría del centro de salud se aconseja introducir los alimentos en un orden y dejar pasar al menos una semana antes de introducir uno nuevo para detectar posibles alergias o intolerancias y es importante trasmitir que es natural que el bebé rechace los alimentos ya que es un alimento que no conoce por lo que hay que ofrecerlo en varias ocasiones pero sin forzarle para que se familiarice con nuevos sabores y texturas.

“Empezaremos por introducir las verduras, la carne, los cereales sin gluten, las frutas y posteriormente los cereales con gluten. A partir de los 9 meses introduciremos el pescado blanco y el pescado azul lo haremos a partir de los 18”, explica Elena Costa. Además, a partir de los 10 meses se comienzan a introducir las legumbres que aportan fibra, hidratos, proteínas y vitaminas y el huevo. “En el caso del huevo, se introduce primero la yema, que es más rica en vitaminas y posteriormente la clara, que aunque es rica en proteínas pero es más alergénica”.

Por último, Elena Costa recomienda no añadir azúcar en las comidas y recuerda que determinados productos como los zumos envasados aumentan el riesgo de padecer obesidad, diabetes mellitus tipo 2 y contribuye a la aparición de caries.

Baby Led Weaning

El objetivo del método Baby Led Weaning es conseguir que el niño sea un comedor activo, que desde muy pequeño sea capaz de comer por sí mismo y que su relación con la comida sea de curiosidad e integración en la conducta de los demás.

“Muchos padres se quejan de que su hijo puede estar una hora con el plato delante sin comer, que si no le dieran, el niño se moriría de hambre. Y eso es frecuente en niños muy mayores. Por ello, iniciar de forma precoz esta forma de alimentación evita muchos de estos problemas, especialmente si lo hacemos bien”, explica Elena Costa.

“La cantidad de comida que el niño debe comer es variable y si le dejamos escogerla, se auto-regula mejor de lo que lo haríamos nosotros calculando. No debemos pelear con el niño ni presionarlo para que coma más y la variedad es la que nosotros debemos controlar para escoger los alimentos que le ofrecemos y los que no, buscando que tenga una dieta sana y cada vez más variada”, concluye.

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