Benidorm aplica la endoterapia vegetal para prevenir la procesionaria en más de un millar de pinos

El tratamiento abarca a los ejemplares de centros educativos, parques y zonas verdes de la ciudad

El Ayuntamiento de Benidorm, a través de la Concejalía de Parques y Jardines, ha iniciado un tratamiento de endoterapia vegetal con el fin de prevenir el desarrollo de la plaga de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) anticipándose a la época en la que forman sus bolsas en los árboles. El tratamiento, que está ejecutando la empresa Actúa, concesionaria del servicio de mantenimiento de las zonas verdes municipales, comenzó a finales de septiembre y concluirá en las próximas semanas.


Según ha señalado el concejal de Parques y Jardines, José Ramón González de Zárate, la actuación “presta especial atención a los ejemplares existentes en los centros educativos de Benidorm, a los parques y jardines de la ciudad y a otras zonas verdes del término municipal”. Hasta la fecha el tratamiento ya se ha realizado en unos 500 ejemplares de los colegios “y se prevé superar el millar durante el desarrollo de esta campaña” ha afirmado el concejal.


En ese sentido, los tratamientos en los colegios ya se han dado por concluidos y los trabajos están continuando de forma progresiva en otras zonas verdes municipales “para que podamos adelantarnos a los meses en los que la plaga se adentra en los árboles y, de esta forma, contribuimos al cuidado del arbolado” ha explicado González de Zárate. Esta campaña forma parte de las actuaciones de conservación y mantenimiento del arbolado local que el Ayuntamiento lleva a cabo junto con la concesionaria “con especial atención a los espacios de uso público y a los entornos escolares”.


La técnica de la endoterapia vegetal consiste en la aplicación de un tratamiento mediante inyecciones en el tronco del árbol de un producto insecticida o biocida en el sistema vascular del ejemplar, de modo que se actúa directamente sobre cada árbol sin recurrir a la pulverización del producto en el entorno. Así, se realiza un pequeño orificio en la corteza y se introduce una cánula para aplicar el tratamiento líquido. El árbol absorbe ese líquido y lo transporta de forma homogénea por todo su interior hasta llegar a las hojas. “Cuando las orugas de la procesionaria se alimentan de las hojas del pino, ingieren el producto y mueren antes de causar daños” ha explicado González de Zárate.


Este tratamiento supone un “menor impacto ambiental porque no hay que pulverizar ni fumigar químicos en el aire y la contaminación es menor”. Del mismo modo, implica mayor seguridad para personas y animales al no haber contacto directo ni riesgo para niños o mascotas. Tampoco requiere de una cuarentena, por lo que los espacios verdes no han de cerrarse mientras se aplica el tratamiento, cuya época de aplicación se recomienda entre el final del verano y el principio del invierno.

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