LA VILA.- Vilamuseu expone hasta el 1 de octubre algunas de las piezas más importantes halladas en la última campaña del Bou Ferrer

La Vila ha celebrado hoy el Día Mundial del Turismo con una jornada de puertas abiertas en el museo dedicada al patrimonio costero y el turismo sostenible

Vilamuseu expone desde hoy, 27 de septiembre, hasta el próximo 1 de octubre algunas de las piezas halladas en la última campaña de excavación del pecio Bou Ferrer. Este hecho, poco frecuente debido a la importancia de las piezas y el muy reciente hallazgo, coincide con la celebración del Día Mundial del Turismo que este año la Vila celebra sobre el tema “El patrimonio costero de la Vila Joiosa y el Turismo sostenible’.

La celebración del Día del Turismo comenzó la pasada semana con una actividad impulsada por las concejalías de Turismo, Patrimonio Histórico y Medio Ambiente que consistió en yoga y observación arqueostronómica en el santuario de la Malladeta y batida y limpieza en la zona verde.

La jornada de hoy, a la que ha asistido la concejala de Turismo, Marta Sellés, ha consistido en una visita temática a la exposición Guardianes de Piedra y a la exposición de Llorenç Pizà, de temática relacionada con las agresiones a las costas, en Vilamuseu. Tras ello, se ha inaugurado la muestra Bou Ferrer 2017: Piezas halladas en la campaña de excavaciones de 2017 en el pecio Bou Ferrer.

Esta exposición se inscribe dentro de la celebración de los actos conmemorativos del Día Mundial del Turismo 2017, dado que el pecio Bou Ferrer tiene un notable impacto en el turismo de calidad en la Vila Joiosa, puesto que atrae a buceadores que pueden bajar al fondo durante los trabajos de excavación, dentro de las actividades autorizadas del proyecto, y a gran cantidad de aficionados a la arqueología clásica que durante todo el año pueden visitar el Taller del bou Ferrer y la Navegación Antigua en Vilamuseu.

Vilamuseu expone estas piezas en horario ininterrumpido de 10.00 a 19.00 horas. (salvo los festivos viernes 29 y domingo 1, que el horario será de 10.00 a 14.00 horas). Las piezas van a permanecer expuestas tan breve plazo porque tienen que ser mostradas sumergidas en agua para evitar su deterioro, y el lunes 2 de octubre pasarán a los laboratorios para comenzar su restauración. Las piezas de madera solo estarán expuestas el 27 y 28 de septiembre, para evitar que les afecte la luz antes de ser tratadas.

Dos de las piezas más importantes son un dupondio y un sestercio de Nerón acuñados entre 64 y 68 dC. Estas piezas, aparentemente modestas, son importantísimas ya que revelan con toda seguridad que el barco no se pudo hundir antes del año 64 dC.

También se exponen dos de los nuevos lingotes de plomo recuperados. Uno de ellos, además de las marcas ya conocidas en lingotes anteriores del pecio, IMP(erator) GER(manicus) AVG(ustus) —es decir, ‘propiedad del Emperador Germánico Augusto’— introduce una nueva: NER(onis) C(urator) A(quarum), que hace mención al senador responsable del abastecimiento de agua a la ciudad de Roma bajo el mandato de Nerón. Este sello certifica que el Bou Ferrer navegaba hacia Roma, la capital del imperio, y no a otro puerto del Mediterráneo; que se hundió cuando todavía reinaba Nerón —es decir, antes del 68 dC, cuando fallece— y que el plomo era una compra del palacio imperial.
Esto sitúa el naufragio entre el 64 y el 68 dC, y de inmediato surge la probable explicación para la necesidad de tal cantidad de plomo en lingotes tan grandes. Hasta ahora solo se conocían lingotes de unos 40 Kg.; es la primera vez que aparecen piezas tan grandes, de entre 68 y 72 Kg. El segundo lingote que se expone fue marcado con su peso exacto en libras romanas: CCXIX, es decir, 72 Kg.

El plomo del Bou Ferrer se destinaba con toda probabilidad a la reconstrucción del sistema de tuberías de agua a presión de Roma tras el incendio, o incluso a los complejos sistemas hidráulicos del enorme palacio que Nerón construyó sobre los barrios incendiados, la suntuosa Domus Áurea (la ‘Casa Dorada’), que tenía baños, fuentes, un comedor giratorio movido por agua e incluso un gran lago artificial.

Además, se exponen tres de las 7 guías de cargaderas halladas, es decir, piezas en forma de D que iban cosidas a las velas y que tenían un orificio por el que corrían los cabos de izar y arriar las velas. Estas piezas son un hallazgo también de primera importancia, porque son rarísimas, son de las pocas halladas en pecios romanos. Su estado de conservación es extraordinario. La presentación de las piezas ha corrido a cargo del codirector de las excavaciones, Carlos de Juan, junto con miembros del equipo científico y de las instituciones del proyecto.

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