La ceremonia se ha celebrado este sábado en la iglesia de San Jaime y Santa Ana, en un año especialmente significativo para la patrona de Benidorm, que conmemora el centenario de su coronación canónica. El acto ha concluido con el canto de la Salve Marinera.
La iglesia parroquial de San Jaime y Santa Ana ha acogido este sábado, 31 de octubre, la solemne misa y entrega del fajín de almirante de la Armada Española a Nuestra Señora la Virgen del Sufragio, patrona de Benidorm, por parte del almirante Enrique Torres Piñeyro, en un acto cargado de emoción, agradecimiento y devoción marinera.
La celebración, que se ha mantenido tal y como estaba prevista, ha contado con la presencia de representantes de la corporación municipal, diputados autonómicos, senadores, las camareras de la Virgen, representantes de las entidades festeras, el presidente de la Comissió de Festes Majors Patronals y sus reinas, miembros del Consejo Parroquial y de la hermandad, así como representantes de la Fundación Frax y numerosos vecinos.
Durante la homilía se ha destacado el significado especial que tiene para Benidorm que un miembro de la Armada haya querido ofrecer a su patrona una prenda tan representativa de su trayectoria profesional. Un gesto que pone de manifiesto la estrecha vinculación histórica y sentimental de la ciudad con el mar y con la Virgen del Sufragio.
El sacerdote ha recordado que este año Benidorm ha celebrado el centenario de la coronación canónica de su patrona, una efeméride que ha estado acompañada de numerosos actos conmemorativos. Asimismo, ha recordado la distinción de la Cruz del Mérito Naval que recibió la Virgen, poniendo de relieve los lazos que unen a la patrona con la Armada Española.
En sus palabras, ha agradecido a Enrique Torres Piñeyro su generosidad y ha invitado a los presentes a entender la entrega como una ofrenda de gratitud por la protección recibida y como símbolo de toda una vida dedicada al servicio de los demás.
La homilía también ha tenido un recuerdo especial para las víctimas del trágico accidente ferroviario y sus familiares, en una semana especialmente triste para los españoles.
Una ofrenda de gratitud tras 46 años de servicio
Uno de los momentos más emotivos ha llegado con las palabras del propio Enrique Torres Piñeyro, quien ha realizado una ofrenda personal a la Virgen del Sufragio.
El almirante ha explicado que su entrega representa el agradecimiento por el amparo recibido durante sus 46 años de servicio a España y a la Armada. En su intervención, se ha dirigido a la Virgen como madre y protectora de los marineros, recordando su condición de Virgen marinera y su vinculación con quienes desarrollan su labor en el mar.
En su ofrenda ha tenido palabras de agradecimiento por su familia, por las personas que han acompañado su trayectoria profesional y por quienes le enseñaron a obedecer antes que mandar. También ha pedido perdón por aquellas ocasiones en las que pudo haber hecho más por los demás.
Ha encomendado especialmente a la patrona a los hombres y mujeres de la Armada, a los marinos que cumplen con su deber en el mar y a quienes arriesgan sus vidas para salvar las de otros. También ha pedido que nunca caigan en el olvido quienes encontraron en el mar su última morada.
«Ayúdame también, Señora, a conservar la disposición de servir a los demás», ha sido uno de los deseos expresados en esta ofrenda, en la que ha querido dejar patente que el servicio a los demás debe seguir siendo una constante en su vida.
Las camareras reciben el fajín en nombre de la Virgen
Tras la ofrenda, una representante de las camareras de la Virgen ha tomado la palabra en nombre de todas sus compañeras para recibir el fajín con profunda emoción y gratitud.
En su intervención ha destacado que no se trata únicamente de una prenda militar, sino de un símbolo que representa muchos años de servicio en el mar, el sacrificio de una familia y el amor a España.
«Que usted, almirante, haya querido desprenderse de lo que le ha acompañado toda su vida para entregárselo a Ella, no tenemos palabras para agradecérselo», ha expresado.
Las camareras han agradecido que Enrique Torres Piñeyro haya querido poner su vida y esta nueva etapa bajo el amparo de la patrona de Benidorm, especialmente en el año del centenario de su coronación.
Asimismo, han manifestado su deseo de que el fajín permanezca para siempre junto a la imagen de la Virgen, como recuerdo de su entrega y sacrificio, y han pedido que la patrona proteja al almirante, a su familia y a todos los hombres y mujeres de la Armada.
La intervención ha concluido con vivas a la Virgen del Sufragio, a la Armada Española y al almirante, que han sido respondidos por los asistentes.
La celebración ha concluido con el canto de la Salve Marinera, uno de los momentos más vinculados a la tradición naval y a la devoción de los marineros a la Virgen. Un broche emotivo para un acto en el que la patrona de Benidorm ha recibido un símbolo de toda una vida dedicada al servicio de España y de la Armada.
Tal y como había anunciado previamente la Fundación Frax, el vino español previsto tras la misa quedó suspendido.


























































































