Inma puso el humor a la velada y Sandro fue el encargado de descubrir a los asistentes las características de los cuatro vinos, acompañados de originales maridajes
Picasso Benidorm acogió este viernes una cata de vinos muy especial con motivo de Halloween. Una experiencia «terroríficamente divertida» en la que el vino, la gastronomía y el humor se dieron la mano durante una velada diferente y llena de sorpresas.
La actividad comenzó con unos aperitivos terroríficos y una copa de Don Luciano Gold Moscato, un espumoso dulce, ligero y aromático de Bodegas García Carrión, que sirvió para recibir a los asistentes mientras terminaban de llegar y se preparaba el comienzo de la cata.
La velada arrancó de la mano de Inma, que sorprendió a los asistentes con un monólogo cargado de humor y referencias a Halloween. Con su particular sentido del humor, fue introduciendo a los participantes en las diferentes fases de la noche, convirtiendo la evolución de la cata en una divertida «posesión enológica».
Así, la primera fase estuvo marcada por la seriedad y la búsqueda de aromas; después llegó la «incipiente felicidad», seguida de la exaltación de la amistad y, finalmente, ese momento en el que aparece el espíritu ancestral que invita a «tomarnos la última». Todo ello provocó numerosas risas entre los asistentes.
Tras el monólogo de Inma, tomó el relevo Sandro, encargado de explicar las características de los cuatro vinos que se iban a degustar: dos blancos y dos tintos, procedentes de tres bodegas y de diferentes zonas vitivinícolas.
La primera propuesta fue Miluva Verdejo de Rueda, un blanco elaborado con la variedad Verdejo y acompañado de una vichyssoise de puerro con langostino y almendra.
El segundo vino fue Marqués de Griñón Verdejo, también blanco, presentado junto a un pastel de pimientos asados y queso. Durante la explicación, Sandro destacó su paso de cuatro meses sobre sus lías, un proceso que aporta mayor complejidad y untuosidad al vino.
La tercera referencia fue Marqués de Griñón Vino de Autor, una elaboración que recibe esta denominación porque es el propio enólogo quien decide cuándo el vino está preparado para salir al mercado. En este caso, permaneció entre 12 y 15 meses en barricas de roble francés de segundo año, aportándole complejidad y personalidad.
Sandro explicó que el vino de autor puede situarse como una elaboración que va un poco más allá de un crianza convencional y que, en este caso, combina uvas tintas y blancas. La propuesta se acompañó de una tartaleta de sobrasada, queso de cabra, miel y nuez.
Para cerrar la degustación llegó Museum Reserva de Cigales, un tinto de una zona tradicionalmente conocida por sus vinos rosados, pero que también cuenta con elaboraciones tintas. El vino, con 18 meses de crianza en barricas de roble francés y americano, se sirvió junto a un brioche de cerdo mechado con pepino marinado y cebolla crujiente.
La experiencia gastronómica terminó con un postre sorpresa, un dulce final de ultratumba que puso el broche a la noche.
Durante toda la velada, las explicaciones de Sandro sobre las variedades, los aromas, la crianza y las características de cada vino se fueron alternando con las intervenciones de Inma, que consiguió mantener el ambiente distendido y las risas entre los asistentes.
La cata terminó con los agradecimientos a todos los participantes y a las personas que hicieron posible el encuentro. Inma, además, recordó entre bromas la importancia de no conducir después de la degustación y animó a los asistentes a optar por un taxi, autobús o cualquier otra alternativa para regresar a casa con seguridad.
Una noche diferente en Picasso Benidorm, donde aprender sobre vino se convirtió también en una forma de celebrar Halloween entre gastronomía, humor y buen ambiente.




































































