BENIDORM.- Se mejora la accesibilidad y movilidad en La Cala con una nueva dársena accesible para el transporte público

La actuación se ha ejecutado en un mes y ha supuesto una inversión de 38.778 euros

El Ayuntamiento de Benidorm ha mejorado la accesibilidad en el barrio de La Cala con una actuación consistente en la instalación de una nueva dársena para el transporte público en autobús en la calle Langreo, y nuevas orejetas en la intersección de esta calle con la avenida Mont Benidorm y la calle Asturias. Se trata de la novena parada de este tipo que se ha implementado en la ciudad en los puntos con mayor afluencia de usuarios y líneas.

La nueva dársena nace de la intención municipal de “mejorar las condiciones de espera en las paradas del transporte público urbano con mayor número de viajeros, líneas y frecuencia de paso” ha explicado el alcalde Toni Pérez, que ha visitado hoy la actuación ya concluida. Los enclaves de las dársenas se han escogido tras el análisis de los técnicos y el contraste de la información proporcionada por la empresa concesionaria.

La parada de la calle Langreo tiene un elevado tránsito peatonal en ese tramo de la calle. En ese sentido, el alcalde ha precisado que “comprobamos en su momento la falta de acomodo de los pasajeros en lo referente a la amplitud de la acera, la zona de embarque y desembarque, la falta de pavimento de señalización táctil para personas con dificultad visual o la falta de espacios de espera y descanso y, ante ello, decidimos actuar para acondicionar y mejorar la parada”.

El objetivo de la intervención se ha centrado en “mejorar la seguridad, la eliminación de barreras, facilitar el acceso y condiciones de espera de personas con movilidad reducida y del resto de usuarios”. Igualmente, como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por la pandemia, otra finalidad ha sido “mejorar el espacio público consiguiendo aumentar la distancia social y la convivencia”.

El plazo de ejecución de los trabajos ha sido de un mes y el presupuesto destinado a esta actuación ha ascendido a 38.778 euros. “En definitiva” ha continuado el primer edil, “son intervenciones con las que llegamos a todos y cada uno de los barrios de la ciudad”.

La actuación ha consistido básicamente en el aumento de la longitud del apeadero, evitando bloquear el tráfico peatonal al paso de líneas, ya que se trata de una zona de parada de transporte discrecional.

Además, ha añadido Toni Pérez, “se ha ampliado la superficie haciéndola más confortable y menos peligrosa y se ha adaptado la parada a personas de movilidad reducida y mejorado el acceso a cualquier usuario”.

Por otro lado, también se ha procedido a la repavimentación de la zona de influencia y acceso a la parada mediante pavimento táctil y dirección para personas con dificultad visual. Por último, se ha instalado mobiliario urbano para hacer más cómoda la espera y se ha colocado nueva cimentación para la instalación de nuevas marquesinas y canalizaciones de diversos servicios.

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